La preparación no se detiene y la exigencia comienza a rendir frutos. La Selección Femenil de Durango continúa afinando detalles de cara a la etapa estatal de la Olimpiada Nacional, y este fin de semana dio una muestra clara de su crecimiento al conseguir un valioso empate 1-1 frente a la poderosa escuadra de León Sub-19, en un duelo disputado en tierras guanajuatenses.
El encuentro sirvió como un termómetro ideal para medir el nivel real del equipo duranguense, que tuvo que enfrentar la presión y el ritmo intenso que implica jugar como visitante ante una estructura de fuerzas básicas profesionales.
Renata Cabrales: Personalidad de Gol El tanto de la igualada para Durango llevó la firma de Renata Cabrales. La jugadora volvió a levantar la mano en el momento crítico, mostrando no solo capacidad técnica para definir, sino una personalidad y determinación que contagiaron al resto del grupo.
Su anotación fue el reflejo de la constancia y el hambre de trascender que caracteriza a esta selección, confirmando que Cabrales es una de las piezas angulares en el esquema ofensivo del equipo.
Más que un Resultado: Crecimiento Mental Más allá del marcador final, el cuerpo técnico valora el aprendizaje obtenido en el Bajío. Enfrentar escenarios de alta intensidad fuera de casa fortalece aspectos que van más allá de la táctica:
- Fortaleza Mental: El equipo supo plantarse sin miedo y competir de tú a tú en campo ajeno.
- Cohesión Defensiva: La exigencia del rival obligó a las duranguenses a trabajar unidas y mantener el orden bajo presión.
Con este resultado, Durango sigue sumando kilómetros de experiencia y calidad. Cada partido construye el carácter necesario para afrontar la eliminatoria estatal, demostrando que el camino se recorre con disciplina y orgullo por el escudo que defienden.
Angel Castillo – asmdeportes.com

