Guadalajara, Jal. — Tras una intensa jornada de competencias y con las emociones a flor de piel apenas llegando a casa en Guadalajara, la triatleta Marcela Álvarez Solís compartió su sentir tras culminar de forma espectacular su etapa dentro de la Olimpiada Nacional.
La talentosa deportista, que inició su camino a los 13 años de edad y que hoy a sus 23 años se despide del certamen, reconoció sentirse sumamente feliz y nostálgica. Con plena conciencia de que esta era su despedida, Álvarez se encargó de disfrutar esta última olimpiada mucho más que las anteriores.
El nivel de concentración de Marcela es absoluto, al grado de alejarse por completo de su teléfono celular mientras está en sede de competencia. Todo ese enfoque rindió frutos inmejorables.
Recordando con cariño que hace tres años en Nayarit logró su primera victoria en solitario, la atleta destacó la magnitud de lo conseguido en esta edición, ya que es la primera vez en toda su trayectoria que logra irse a casa con tres medallas de oro.
Haciendo un balance de estos 10 años de esfuerzo, Marcela mandó un profundo mensaje de gratitud para todas las personas que la apoyaron desde que era una niña hasta la mujer que es hoy.
Asimismo, reconoció a sus dos grandes casas: a la selección de Durango —donde inició su camino y forjó sus bases— y al estado de Jalisco, entidad que la recibió con los brazos abiertos y donde, asegura, se han portado de maravilla con ella.
A pesar de la nostalgia por cerrar este capítulo, la motivación está más fuerte que nunca. Sintiéndose en un gran momento físico y mental, Marcela Álvarez dejó claro que ya se está preparando para encarar un reto mucho mayor: arrancar el nuevo ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles. ¡El límite es el cielo para nuestra multicampeona!
Angel Castillo – asmdeportes.com









